Arquitectura Bioclimática: apuntes y reflexiones I

En nuestras ciudades los edificios son los grandes demandantes de energía, principalmente para calefacción y refrigeración, llegando a requerir más de la cuarta parte del consumo nacional en términos globales.

 

Las nuevas políticas sobre eficiencia energética están promoviendo una nueva arquitectura más respetuosa con el medio ambiente que podríamos definirla como "aquella que es diseñada teniendo en cuenta el clima y aprovechando los recursos naturales disponibles (sol, vegetación, viento, lluvia, etc) con el fin de lograr el máximo confort térmico interior sin necesidad de recurrir a instalaciones o sistemas mecánicos, reduciendo así el consumo energético y disminuyendo el impacto medioambiental".

 

¿Estamos ante un nuevo concepto de arquitectura? Evidentemente no.

 

Fue en 1925 cuando la Cía. Carrier logra climatizar con éxito una sala de cine en New York. Desde entonces los avances tecnológicos han permitido proyectar y construir edificios sin tener que considerar en gran medida factores propios de la arquitectura tradicional como el emplazamiento, el soleamiento, la ventilación, la envolvente o el paisajismo.

 

Actualmente la arquitectura sostenible busca reducir la demanda energética de nuestros edificios amparándose en estos mismos factores, sin embargo, la arquitectura bioclimática va un paso más allá diseñando construcciones en las que su principal función es favorecer la relación entre el uso del edificio y su entorno natural.