Sky City One: cuestión de vanidad.

¿Tiene algún sentido levantar el edifico más alto del mundo cuando no se espera que su ocupación supere el 20%?

 

En la actualidad el nivel de ocupación de los principales rascacielos apenas supera el 40% y sin embargo, año tras año siguen sucediéndose nuevas construcciones más y más altas con las que satisfacer el arrogante y vanal deseo por alcanzar la cima del mundo.

 

En 1925 la Chrysler Corporation necesitaba un edifico de tres plantas para establecer su sede en New York sin embargo el irrefrenable deseo por ser la admiración de Manhattan le llevó a competir con la Bank of Manhattan Company en la construcción del techo de la ciudad. Fue en noviembre de 1929 cuando se coronó el Chrysler Building con su inconfundible aguja de acero inoxidable Nirosta superando a su rival y erigiéndose así como el edificio más alto del mundo con la fabulosa marca de 319m.

 

Hoy día la historia vuelve a repetirse solo que con otros protagonistas. Esta vez el Sky City One, en la ciudad china de Chandsha, pretende arrebatarle el honor de ser el edificio más alto del mundo al Burj Khalifa de Dubai por tan sólo 10m aún a sabiendas de que permanecerá sin ocupantes por muchas décadas.