cuatro razones por las que la certificación energética no alcanza sus expectativas.

Que la Certificación Energética no convence a nadie es un hecho.

 

Más allá de ser una herramienta para conocer el comportamiento energético de las edificaciones y establecer unas pautas o medidas de mejora encaminadas al ahorro de energía, se ha convertido en un mero trámite para poder vender o alquilar una vivienda o local.

 

¿Cuales son las causas? Principalmente cuatro:

1.- Nuestra falta de concienciación energética y medioambiental.

2.- Una normativa carente de ambición que excluye métodos tradicionales con los que alcanzar una óptima eficiencia energética.

3.- Los procedimientos simplificados con los que elaborar el certificado pues permiten calificar la eficiencia energética en base a valores estimados.

4.- La subasta de precios a la baja con los que los técnicos ofrecen sus servicios tiene como efecto auditorias energéticas sin el nivel de rigor necesario.