Arquitectura para todos (II).

Normas básicas para una correcta ordenación y distribución de espacios.

Con este segundo artículo perteneciente a la serie “ARQUITECTURA PARA TODOS” me gustaría marcaros una serie de pautas básicas que os puedan servir a la hora de organizar las dependencias de vuestras viviendas de una forma sencilla y eficaz sin que este ejercicio se convierta en un rompecabezas.

 

Con mucha frecuencia nos encontramos con propietarios que desean la distribución de su vivienda en función de sus gustos, las tendencias en decoración, etc; de hecho, es habitual encontrarnos con viviendas cuya distribución se ha desarrollado respondiendo a las preguntas: ¿qué me gusta?, ¿qué quiero?, ¿qué impresión quiero que se lleven mis invitados? o ¿qué es lo último en decoración? El resultado, en más del 90% de los casos, resulta poco satisfactorio a los pocos meses de residir en ella.

Siempre suelo insistir en que la pregunta que debes hacerte es ¿QUÉ NECESITO?, y para responder a esta pregunta primero debes tener en cuenta otra serie de preguntas como son: ¿cuándo habitas tu vivienda?, ¿cuáles son tus hábitos? o ¿qué espacio necesitas para cada una de tus actividades en la casa (descanso, ocio, alimentación, etc)?

 

Para la distribución de este Proyecto que estamos desarrollando en Elviria (Marbella) y que me gustaría tomar como ejemplo partimos desde cero. Planteamos a los propietarios organizar los espacios de un modo orgánico atendiendo a los usos que fuesen a hacer de las distintas dependencias y al recorrido solar en el momento de hacer uso de esas dependencias. Así puedes comprobar cómo se han dispuesto los espacios habitables (sala de estar, comedor, dormitorio/estudio, etc) en el frente de la vivienda cara al sol, permaneciendo en segundo plano los espacios auxiliares (cocina, lavadero, aseo, etc). También se ha dispuesto en segundo plano el despacho, por ser un espacio de poco uso, y el dormitorio principal por dar prioridad a los cuartos de los niños los cuales serán utilizados como zona de estudio y ocio. Atendiendo al recorrido solar, los dormitorios se sitúan en la cara este para  recibir los primeros rayos de sol, el salón/comedor en el centro porque su uso será a mediodía y el salón principal que será utilizado como ocio y cenas con amigos se ha situado en la cara oeste para aprovechar los últimos rayos solares.

Este reparto de espacios permite coexistir vivienda y persona. El nivel óptimo de confort se consigue al aprovechar la radiación e iluminación solar en las distintas dependencias a lo largo del día en la medida en que hacemos uso de ellas a la vez que, por qué no decirlo, se consigue un ahorro energético considerable.

 

Hay otro aspecto muy importante que debes tener en cuenta a la hora de planificar la distribución de espacios para conseguir una vivienda verdaderamente confortable: la ventilación.

Para conseguir una correcta ventilación natural los huecos deben quedar en fachadas opuestas permitiendo la circulación de caras soleadas a caras sombreadas de la vivienda. En el croquis puedes observar como los distintos espacios quedan interrelacionados de manera que se puede utilizar la brisa  del sur y el viento de poniente para aclimatar la vivienda de un modo natural sin necesidad de equipos mecánicos de climatización. Esto lo desarrollaré un poco más en próximos artículos.

 

Por otra parte, en esta misma lámina puedes observar un croquis alzado bastante aproximado al aspecto final de la fachada principal de la vivienda. Los pilastrones hacen de punto focal y marcan su carácter, sin embargo, en lo que quiero que prestes atención es en la altura que se le ha dado al techo de la terraza/salón para favorecer que los rayos solares incidan en el salón/comedor en época invernal, mientras que en el porche, por ser menores sus dimensiones, no ha sido necesaria esta elevación.